Square Enix quiere que Final Fantasy VII Revelation cierre la trilogía remake con un impacto inolvidable. Aunque el estudio mantiene en secreto buena parte de la historia, los actores que dan vida a Cloud y Tifa adelantaron que el desenlace estará cargado de momentos emotivos capaces de conmover incluso a quienes no derramaron una lágrima en las entregas anteriores.
Durante la convención KawaCon en San Antonio, Cody Christian, actor de voz de Cloud en inglés, aseguró que el tercer juego será una auténtica “montaña rusa de emociones”. Sin revelar detalles de la trama, afirmó que las escenas finales mostrarán una gran carga de vulnerabilidad y sentimiento. “Hay momentos en los que, si no lloraste en los primeros dos juegos, te garantizo que llorarás con este”, comentó el actor, describiendo la experiencia como agridulce, pero totalmente satisfactoria.
Por su parte, Britt Baron, quien interpreta a Tifa, también expresó su entusiasmo por el desenlace de la aventura. La actriz señaló que está especialmente emocionada por algunas de las escenas finales y considera que Final Fantasy VII Revelation ofrecerá un cierre digno para la historia que Square Enix comenzó con Final Fantasy VII Remake y continuó con Final Fantasy VII Rebirth.
A pesar de que Revelation será el capítulo que concluya la trilogía remake, algunos indicios apuntan a que el viaje de Cloud podría no terminar ahí. Recientemente, usuarios detectaron en Epic Games Store la mención de un supuesto “Pase de Expansión de Historia”, lo que ha desatado especulaciones sobre un posible contenido descargable que ampliaría los acontecimientos posteriores al final del juego. Sin embargo, Square Enix no ha confirmado oficialmente la existencia de dicho DLC.
Por ahora, todo indica que Final Fantasy VII Revelation buscará despedirse con uno de los capítulos más intensos de toda la saga. Si las declaraciones de su elenco terminan reflejando el resultado final, los seguidores de Cloud y compañía podrían estar ante un desenlace que no solo cierre una de las trilogías más importantes de los últimos años, sino que también deje una profunda huella emocional en los jugadores.