Esports Manager 2026 es una propuesta especialmente atractiva para los aficionados de Counter-Strike que también disfrutan de los juegos de gestión. Su concepto recuerda inevitablemente a Football Manager: asumimos el control de una organización de esports y somos responsables de construir una plantilla competitiva, establecer estrategias, gestionar los recursos y llevar al equipo desde las categorías inferiores hasta la cima de la escena profesional. Aunque todavía existen varios aspectos que necesitan mayor profundidad, la base resulta lo suficientemente sólida como para ofrecer una experiencia entretenida. Uno de los principales atractivos es precisamente la sensación de construir nuestro propio equipo. Podemos fichar jugadores, modificar la plantilla, establecer tácticas y observar cómo nuestras decisiones terminan reflejándose durante los partidos. Para quienes siguen la escena competitiva de Counter-Strike, encontrarse con equipos y jugadores reconocibles hace que sea mucho más sencillo involucrarse en la experiencia, especialmente cuando comenzamos a imaginar qué jugadores encajarían mejor juntos o qué cambios podríamos realizar para convertir una organización modesta en una potencia internacional.

La progresión resulta satisfactoria, aunque actualmente puede sentirse demasiado sencilla. Es posible comenzar con un equipo relativamente pequeño y alcanzar posiciones extremadamente altas en un periodo bastante corto, incluso realizando pocos cambios en la plantilla. Esto reduce un poco la sensación de estar construyendo un proyecto a largo plazo, ya que llegar a la cima debería requerir mucho más trabajo, planificación y gestión de los recursos. Las tácticas son uno de los elementos más interesantes del juego. Elegir una estrategia y comprobar cómo nuestros jugadores intentan ejecutarla proporciona una sensación bastante satisfactoria de estar realmente dirigiendo un equipo de Counter-Strike. El problema aparece cuando la inteligencia artificial tiene que reaccionar a situaciones que no estaban previstas. Hay ocasiones en las que un jugador consigue dejar prácticamente libre un bombsite y sus compañeros, en lugar de apoyarlo, terminan rotando hacia el lado contrario. También pueden continuar ejecutando una estrategia incluso cuando la situación de la ronda ha cambiado completamente.

Por eso, un sistema de mid-round calls sería una incorporación excelente. Poder modificar las instrucciones durante una ronda dependiendo de lo que esté ocurriendo haría que nuestra intervención como entrenador tuviera mucho más peso. También sería interesante que los equipos rivales aprendieran de nuestras estrategias. Si utilizamos repetidamente la misma táctica, sería lógico que nuestros oponentes comenzaran a anticiparse y desarrollaran contramedidas, haciendo que los enfrentamientos evolucionaran de manera más dinámica. La economía es otro de los apartados que necesita trabajo. En Counter-Strike, la administración del dinero es fundamental y puede determinar el resultado de una partida. En Esports Manager 2026 aparecen situaciones poco convincentes, como jugadores con una gran cantidad de dinero que no compran equipamiento para sus compañeros o miembros del equipo que realizan compras poco eficientes a pesar de disponer de suficientes recursos. Una IA capaz de comprender mejor cuándo ahorrar, comprar, hacer drops o forzar una ronda aportaría mucha más profundidad a la gestión.

Fuera de los partidos es donde probablemente exista el mayor potencial de crecimiento. El juego ya cuenta con diferentes sistemas de gestión, pero algunos todavía se sienten bastante sencillos. Una academia de formación más completa permitiría descubrir jóvenes talentos, desarrollarlos y decidir si queremos incorporarlos al primer equipo, cederlos o venderlos. También sería interesante disponer de una wishlist de jugadores, información sobre sus mejores mapas, un sistema de reputación de la organización y diferentes niveles de interés de los jugadores a la hora de aceptar nuestras ofertas. La posibilidad de desarrollar una carrera como entrenador también sería una excelente incorporación. Si conseguimos grandes resultados con una organización pequeña, otros equipos deberían poder ofrecernos trabajo. De esta manera, podríamos comenzar nuestra carrera en una organización modesta, construir nuestra reputación y posteriormente aceptar una oferta de un equipo más importante. Incluso sería interesante poder invertir nuestro dinero en una organización o adquirir una participación en ella a medida que nuestra carrera progresa.

La simulación de los partidos es otro apartado que podría beneficiarse de mayor profundidad y transparencia. Las sorpresas forman parte del deporte y un equipo inferior debe poder derrotar ocasionalmente a uno superior, pero algunos resultados pueden sentirse demasiado aleatorios. Una simulación que tuviera en cuenta más variables, como la habilidad individual, la forma reciente, la economía, el mapa, la estrategia, la química y la motivación, ayudaría a que las derrotas fueran más fáciles de comprender. El jugador debería poder analizar un resultado y entender qué salió mal, en lugar de sentir simplemente que el partido se decidió por azar. También existen pequeños detalles que pueden sacar al jugador de la experiencia, como determinados comportamientos extraños de los jugadores después de terminar una ronda o un partido. Aunque no son problemas que arruinen la experiencia, sí contribuyen a esa sensación de que todavía hay aspectos que necesitan pulirse.
A pesar de todos estos problemas, Esports Manager 2026 resulta bastante entretenido, especialmente si ya existe interés por Counter-Strike. Su mayor fortaleza es que no hay demasiadas propuestas que combinen de esta manera la gestión deportiva con el mundo competitivo de los esports. La sensación de construir una plantilla, encontrar jugadores que encajen entre sí, desarrollar estrategias y finalmente competir por los grandes torneos tiene bastante potencial. Además, el hecho de que los desarrolladores hayan estado realizando actualizaciones y correcciones con frecuencia es una señal positiva. Varias de las deficiencias señaladas por los jugadores ya han sido corregidas o están siendo trabajadas, lo que demuestra que existe intención de continuar desarrollando la experiencia en lugar de dejarla estancada.