Lies of P: Complete Edition demuestra que un soulslike exigente puede funcionar muy bien en una consola portátil siempre que se priorice lo realmente importante. La aventura conserva intacta su oscura interpretación de Pinocho, la decadente ciudad de Krat y, sobre todo, un sistema de combate donde la precisión es fundamental. Es precisamente ahí donde esta versión consigue convencer: aunque existen sacrificios técnicos evidentes, las animaciones mantienen su peso, las esquivas responden correctamente y los bloqueos perfectos siguen exigiendo ese nivel de precisión que hace tan satisfactorios los enfrentamientos.

El apartado visual es, naturalmente, donde más se nota el esfuerzo de adaptación. Las texturas tienen menor definición, algunos materiales son más sencillos, hay menos detalle ambiental y ocasionalmente aparecen pequeños problemas de carga de elementos. Sin embargo, Krat continúa siendo una ciudad espectacular gracias a su dirección artística. La ambientación gótica, la iluminación y el diseño de los escenarios conservan buena parte de su personalidad, demostrando que un estilo artístico sólido puede compensar en gran medida las limitaciones del hardware.

La elección del modo gráfico resulta especialmente importante. El perfil de rendimiento es el más recomendable para una experiencia donde la respuesta del control puede marcar la diferencia entre sobrevivir o terminar muerto frente a un jefe. El modo de calidad ofrece una imagen más atractiva, con mejores sombras, iluminación y definición, pero a cambio de una estabilidad inferior. En un juego de estas características, sacrificar fluidez por una mejora visual no parece una decisión demasiado recomendable. En pantalla grande el equilibrio es algo más favorable y el modo equilibrado consigue ofrecer una combinación bastante convincente entre calidad y rendimiento.

Lo interesante es que esta conversión parece haber entendido perfectamente dónde debía concentrar sus recursos. En lugar de intentar mantener una fidelidad gráfica imposible frente a otras plataformas, se han realizado recortes principalmente en elementos secundarios, mientras que el combate y la identidad visual permanecen como prioridades. Esa decisión funciona, porque Lies of P no depende exclusivamente de la cantidad de polígonos o de la resolución de sus texturas para resultar atractivo. Su fuerza está en la atmósfera, el diseño de enemigos, las animaciones y un sistema de combate que continúa sintiéndose preciso.
Además, esta Complete Edition resulta especialmente atractiva por reunir la aventura principal y su expansión en un mismo paquete, convirtiéndose en una opción bastante completa para quienes todavía no han recorrido Krat. La versión analizada corresponde a una edición previa al lanzamiento de su actualización inicial, por lo que algunas mejoras prometidas para el rendimiento no pueden considerarse todavía. Si esas optimizaciones cumplen lo esperado, la experiencia portátil podría mejorar todavía más.